Sobre la innovación

Decía el antiguo dicho romano “Difama, que algo queda”. Desde luego, la frase no está falta de razón. Y por eso mismo, yo prefiero darle la vuelta y otorgarle el sentido completamente contrario. “Innova, que algo queda”.

Por lo general, las compañías que generan modelos de innovación sostenidos, producen beneficios que se reparte de forma equitativa entre sus profesionales y las propias compañías. Les otorga una diferenciación, más visión y les ayuda a hacer

Cuando este modelo de innovación sostenida genera valor en la propia empresa, hace que ésta se salga de lo cotidiano. Es decir, el ritmo de todas las compañías suele hacer que  sus directivos queden atrapados en los quehaceres del día a día, y por tanto quedan sumidos en lo cotidiano. Por ello, las compañías que innovan rompen con las normas establecidas y, por tanto, generan modelos únicos y mucho más eficaces.

En segundo lugar, los directivos que aplican la innovación en sus compañías obtienen más visión. De este modo, comienzan a ver soluciones donde antes sólo veían problemas.

Estos dos pasos les llevan a un tercero que es necesario. Se trata del hacer. Es decir, concluir, terminar, no demorar las cosas ni dejarlas a medias, porque cuando innovas te juegas el prestigio de tu compañía pero también de tu idea, de todo lo que estás haciendo.